JUAN CARLOS JURADO

IMG_20210809_191436_edited.jpg

BIO DEL ARTISTA

Juan Carlos Jurado. Graduado Técnico Superior en Fotografía Artística, su trabajo ha sido expuesto en países como Irlanda, Italia o Estados Unidos.

A partir de 2006 comienza a desarrollar su labor como docente especializado en fotografía artística en distintas entidades públicas y privadas del territorio nacional.

En la actualidad ejerce la docencia como Maestro de Taller de Artes Plásticas y Diseño en la especialidad de Fotografía y Procesos de Reproducción en la Escuela de Arte de Jerez. Su trabajo se ha caracterizado por una reivindicación de la relación esencial del ser humano con su entorno natural, buscando el continuo acercamiento a la naturaleza en todas sus expresiones y defendiendo ese vínculo ancestral, esa vuelta a los orígenes y ese poder regenerador y de crecimiento que implica esa estrecha relación con la naturaleza, destacando proyectos en los que combina arte y apicultura.

OBRA PRESENTADA

DESCRIPCIÓN DE LA OBRA

“Mandó el Almirante dexar su camino, que era el Güeste, y que fuesen todos al Sudueste, adonde avía parecido la tierra. Navegó hasta cognosçer que lo que dezían que avía sido tierra no lo era, sino cielo.”

Diario de a bordo de Cristóbal Colón, miércoles 26 de septiembre de 1492.

 

Las imágenes están concebidas a modo de diario gráfico de a bordo, emulando las ilustraciones realizadas por algún tripulante de la primera circunnavegación de la historia de la expedición de Magallanes, que entendía que en cada nuevo avistamiento se escondía una belleza insólita, que alimentaba y avivaba no solo su capacidad de asombro, sino también, su alma, en esa deriva y esa continua incertidumbre en la que estaban sumidos.

 

La simbología está muy presente en las imágenes: la luz que se abre paso entre las nubes, como fuerza mayor, como divinidad que marca el destino de la navegación, como elemento redentor que lleva implícita la esperanza de la protección y la salvación. La cruz, como “bandera”, como símbolo de las creencias y la cultura que representaba la expedición. Las aves con sus alas desplegadas, tan asociadas a la mitología, al devenir del azar y la omnisciencia. La nebulosa, que impide divisar qué habrá más allá, que enturbia la visión y dificulta vislumbrar lo que realmente se esconde detrás de todo.

 

Las imágenes se impregnan de cierto lirismo, que se asocia al descanso del tripulante (del marinero), al remanso, a la recompensa estética, mostrándose como la antítesis a todo el dramatismo y crudeza que lleva implícito el conflicto bélico y el hecho de estar permanentemente alerta navegando hacia lo desconocido.

Juan Carlos Jurado

En el imaginario común, el viaje es una búsqueda de aquello que uno ansía. Puede ser esto, el conocimiento, riquezas, paz, un ser querido... Todo viaje entraña al mismo tiempo una lucha contra los miedos internos, expresado sobre todo en el miedo a lo desconocido. Esto fue, simplificándolo mucho, la esencia de la expedición de Magallanes: Búsqueda y lucha contra lo desconocido. Juan Carlos ejemplifica perfectamente en este conjunto de imágenes, esas dos raíces esenciales de la expedición de Magallanes. Son estas, imágenes que producen en el espectador la sensación dual y antagónica de interés y miedo por el paisaje que se haya ante sus ojos. Esa lucha entre volver al espacio conocido del hogar o enfrentarse a la posibilidad de descubrir mundos nuevos que nos resulten fascinantes. Tan sólo cabe desear que al espectador le den alas para seguir buscando más allá de lo ordinario, donde todo lo que se encuentra bien merece la pena las penurias del viaje.

 

José Rojas